La vida después de la muerte
El director de El señor de los anillos lleva a la pantalla grande, en esta ocasión, el best seller de Alice Sebold, empresa nada sencilla teniendo en cuenta el argumento del mismo.
La trama nos ubica en la década de los ´70, con Susie Salmon (Saoirse Ronan, conocida en Expiación), una joven de 14 años que, de antemano, nos advierte con su voz en off que fue asesinada. En esta primera parte, vamos a ver la vida de la familia Salmon, con un papá bonachón (Mark Wahlberg), mamá lectora de libros de cocina (Rachel Weisz), la abuela divertida y alcohólica (Susan Sarandon) y los tres hijos llevando una vida sin sobresaltos en un pueblo tranquilo. Vemos el gusto de Susie por la fotografía y la llegada de su primer enamoramiento. El relato se va moldeando con flashbacks que nos empiezan a introducir en la tragedia. Y así llega el momento crítico, que mantiene un suspenso logrado y no explicita el hecho concreto de la muerte. De aquí en más, Susie llegará a una especie de purgatorio lindo y podrá ver y sentir el dolor de su familia (en especial de su padre) tras su fatal partida.
Definitivamente, lo mejor de la película pasa por las actuaciones de Saoirse Ronan como la carismática e ingenua Susie, quién le otorga brillo, lucidez y la simpleza necesaria a su personaje, y el asesino detallista y calculador que está en la piel de Stanley Tucci, que sorprende por su interpretación medida, con los gestos y acciones justas para hacerse odiar. Wahlberg hace un trabajo correcto, aunque se va desdibujando, Weisz pasa sin pena ni gloria y Sarandon le imprime una dosis de humor y distendimiento fiel a su estilo.
Técnicamente hablando, Jackson demuestra que su compañía de efectos especiales tiene su razón de ser. Dado el contexto imaginario en el que está Susie, nos muestra a gusto y placer todos sus recursos, que vale la pena decir, son buenos, pero en un momento peca de goloso y roza el límite de lo absurdo.
Con una narrativa y guión correctos, el film va a llegar a un final que resulta un tanto forzado y un tanto cliché, aunque después de 2 horas de largometraje y un argumento cambiante, nada lo va a sorprender.
Título original: The Lovely Bones (2009). País: EE.UU. Género: Drama. Director: Peter Jackson. Intérpretes: Saoirse Ronan, Mark Wahlberg, Rachel Weisz, Stanley Tucci. Duración: 135 minutos.
CONCLUSIÓN: Con una primera media hora que entusiasma, el film se va empantanando entre los muchos efectos especiales y lo poco verosímil de la historia post muerte de Susie. Las actuaciones de víctima y victimario salvan la película. Buena.

No es una de las mejores películas, y de hecho, por momentos es aburrida si se quiere, pero puede apreciarse desde cierto sentido espiritual. Saludos!
ResponderEliminar