Del amor que todo lo... ¿revive?
Y era lo que faltaba. Después de que la pantalla grande nos mostrara los romances entre vampiros y brujas con simples mortales, quedaba por exprimir el tema de los zombies. Y el encargado de llevar a cabo esto es el neoyorquino Jonathan Levine.
Nicholas Hoult interpreta a un zombie, pero no es un zombie de los que podemos ver en El amanecer de los muertos o Resident evil, es uno que piensa como un humano (y que solo recuerda que su nombre empezaba con R y así se hará llamar), que, si bien necesita alimentarse de mortales con todas las letras, tiene un "amigo" (con el que balbucea y vive junto a muchos más en un aeropuerto), y posee una pizca de remordimiento y consideración a la hora de comer a su víctima. Julie (Teresa Palmer), su novio y unos cuantos más, son quienes llevan adelante la supervivencia de los vivos, encabezados por el papá de Julie (siempre igual John Malkovich). Un día, deben aventurarse al exterior de la muralla que separa la ciudad de los zombies, para conseguir medicamentos. El problema es que, en medio de la operación, son sorprendidos por un grupo de muertos hambrientos y ninguno vive para contarlo. Salvo Julie, que es salvada por R luego de comerse al novio. A partir de aquí, el film atravesará el proceso de conocimiento entre una aterrada Julie y R, que hará todo, dentro de sus posibilidades, para caerle bien.
Aunque la trama resulta no convencional y hay ciertos toques de comedia, la película no encuentra su identidad, se limita a mostrar la evolución de la relación entre sus protagonistas y deja un vacío en otras cuestiones. Los efectos estan correctos y el uso del flashback se justifica en el hecho de que cuando R come cerebros, vislumbra las vivencias de su reciente víctima.
Con una pareja central que no termina de convencer, Mi novio es un zombie es un largometraje que podría haber sido interesante, si no se hubiese limitado a si misma con una temática romántica que si no se convierte en el nuevo Crepúsculo, pasa cerquita.
Título original: Warm bodies (2013). País: EE.UU. Género: Comedia romántica. Director: Jonathan Levine. Intérpretes: Nicholas Hoult, Teresa Palmer, Analeigh Tipton, John Malkovich. Duración: 98 minutos.
CONCLUSIÓN: Comedia romántica con aspecto de película de terror que nace y muere en la relación de sus protagonistas. Le cuesta demasiado despegar y se vuelve un poco tediosa. Para verla en otra vida. Regular.

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